El objetivo del Proyecto Pangolín es difundir ideas que, desde nuestro punto de vista, han sufrido una injusta marginación. Primero que nada nos ocuparemos del llamado "anarquismo de Boston". Esta es la vertiente del pensamiento libertario que, en resumen, plantea "hacer la revolución" o "cambiar el mundo" o bien mediante el libre mercado o mediante la creación de un "sector económico alternativo" -es decir, crédito mutuo, cooperativas de consumo u otros proyectos similares. No es -vale la pena hacer la aclaración- "anarcocapitalismo". Es más bien una especie de liberalismo de izquierda mezclado con socialismo utópico asociativo o autogestionario.
Eso, para empezar. El abanico de temas puede ampliarse posteriormente a pedagogía libertaria, antipsiquiatría, ecología u otros similares. Todas las traducciones y transcripciones que subamos serán originales y libres de derechos (es decir, "copyleft") y podrán reproducirse libremente. Otras veces, cuando dichas traducciones o transcripciones no sean nuestras, pegaremos el enlace. A veces también pediremos ayuda con alguna traducción difícil.
Para empezar, el enlace al pdf de Las corrientes liberales en los Estados Unidos de Rudolf Rocker (1873-1958), una excelente introducción a esta corriente de pensamiento y, durante muchos años, casi el único material disponible en castellano sobre la misma. Traducción de Diego Abad de Santillán (1897-1983) y editado en Buenos Aires por Editorial Américalee. Tanto Rocker como Abad de Santillán fueron luchadores anarcosindicalistas, así como intelectuales y estudiosos de gran amplitud de miras. Agradecemos a la Biblioteca Jurídica por el excelente y mejorado escaneado de este muy buen libro.
Por un mundo donde nadie nunca más sea excluido o humillado, por un mundo sin niños tristes y donde, como decía Antonio "el gallego" Soto, "haya alegría y respeto por el ser humano", esperamos que los materiales que publiquemos o enlacemos sean de alguna utilidad.
Esta primera edición del blog está dedicada a la memoria de Chantal López, Omar Cortés y Nelson Méndez, amigos epistolares a quienes no llegué a conocer.